Guía de compra/venta de autos usados – parte 1

Fernando puso a la venta su coche, lo publicitó por internet y en poco tiempo tenía compradores hablándole a su teléfono celular.

Recibió en su casa a una posible compradora, una joven mujer acompañada de un hombre de mediana edad que usaba lentes oscuros y chaqueta en verano. Fernando numeró los problemas y ventajas del coche y hasta salieron a dar una vuelta para observar el estado del motor. Como precaución, les pidió inclusive una copia de su IFE.

A los compradores les gustó el auto y mencionaron que una vez depositando en la cuenta de Fernando irían a recoger el coche. Fernando los recibió al otro día y mientras que le mencionaron que el depósito ya se había hecho, el dinero no aparecía. La pareja se mostró un tanto nerviosa y presionaron a Fernando para que revisara una y otra vez. Constantemente le demostraban con un recibo del banco que el dinero ya había sido transferido y que tenían prisa por llevarse el vehículo.

Al momento que el dinero se reflejó vía electrónica, Fernando se apresuró en endosarles la factura y dándoles las llaves estos se fueron del lugar rápidamente. La operación parecía un éxito, Fernando había logrado vender su coche de forma rápida y a buen precio, los compradores apenas habían “regateado” un poco.

La siguiente tarde, Fernando se disponía a de nuevo revisar su cuenta en internet sólo para encontrar que el dinero había desaparecido. Pensando que fue un error se dirigió a una sucursal bancaria donde le explicaron que ese dinero había sido depositado “Salvo Buen Cobro” mientras que se verificaba el cheque con el cual le habían hecho el depósito. El cheque había sido de otro banco y había “rebotado”, no tenía fondos.

Entrando en deseperación decidió llamar al seguro de su coche, donde desafortunadamente le dijeron que no podían hacer nada puesto que la póliza no cubría fraudes, pensó en reportarlo como robado, pero la aseguradora rechazó la petición porque que lo había dado voluntariamente. Como último recurso fue al Ministerio Público donde le dieron pocas esperanzas, a pesar de reportarlo como robado, los ladrones no tardan en cambiar el exterior del vehículo para evitar su identificación.

Fernando fue víctima de un tipo de fraude común en la venta de vehículos de propietario a propietario. Nace de una conjugación de una ley bancaria desactualizada y de la falta de educación financiera.

Un cheque depositado en un banco, mientras no sea emitido por el mismo, tarda al menos 24h hábiles en ser verificado por la Cámara de Compensación, que es el medio por el cual un banco hace el cobro de un cheque emitido por otro. La comprobación y transferencia pueden tardar hasta 4 días hábiles.

Sin embargo durante este periodo se refleja la cantidad en la cuenta bancaria del beneficiario, a pocos minutos u horas de haberse hecho el depósito. A pesar que aparece la leyenda “SBC” o “No Disponible“, esto no ha evitado que las personas se confundan y piensen  que la transferencia es válida. No es el caso en realidad, el dinero aún no se encuentra transferido.

En México no hay cifras que contabilicen la cantidad de fraudes realizados con cheques sin fondos. Debemos asumir que es alta al momento que la CONDUSEF, a nivel nacional y estatal, y fuentes de todo el país han estado alertando contra este tipo de engaños en los últimos 3 años. Este tipo de crimen, cometido muchas veces por bandas criminales,  increíblemente, es catalogado como no-grave.

¿Qué se puede hacer?

A pesar que Fernando finalmente fue desfalcado con un cheque sin fondos, con un fraude “Salvo Buen Cobro”, en su recuento hay otros focos rojos que vale la pena mencionar. En la segunda parte de la guía revisaremos las mejores prácticas al momento de vender y comprar tu vehículo de propietario a propietario y otras opciones.

 

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